Con el nombramiento de la ministra María Teresa Letelier, la Corte Suprema nuevamente volverá a tener ocho ministras en ejercicio, luego de que en febrero de este año la ex ministra María Eugenia Sandoval cesara en sus funciones.

En sesión especial de 26 de mayo, el Senado aprobó por unanimidad el nombramiento de la Ministra de la Corte de Apelaciones de San Miguel, señora María Teresa Letelier Ramírez, como nueva integrante de la Corte Suprema. Esto, tras la vacancia que se generó a raíz del fallecimiento del ministro señor Carlos Aránguiz.

La nueva ministra será la décimo tercera mujer que, en la historia de nuestro país, alcanzará el cargo de ministra titular de la Corte Suprema; siendo la octava ministra en ejercicio del tribunal, sumándose a las hoy juezas Rosa María Maggi, Rosa Egnem, Gloria Ana Chevesich, Andrea Muñoz, Ángela Vivanco, María Angélica Repetto y Adelita Ravanales.

La ministra es licenciada en ciencias jurídicas y sociales de la Escuela de Derecho la Pontificia Universidad Católica de Chile y obtuvo el título de abogada en el año 1974. Además, cursó un diplomado en Reforma Procesal Penal en la Universidad Diego Portales y un diploma en Derecho Laboral y Seguridad Social en el Instituto de Estudios Judiciales. Ingresó a la carrera judicial en 1980, donde comenzó desempeñándose como secretaria del Primer Juzgado de Letras de Puente Alto, el Sexto Juzgado del Crimen de San Miguel y el Primer Juzgado del Crimen de Santiago. Luego, en 1993, fue designada jueza del Séptimo Juzgado del Crimen de Santiago, cargo que ejerció hasta 2002, cuando fue nombrada Ministra de la Corte de Apelaciones de San Miguel, de la que además fue presidenta. 

Durante la tramitación del nombramiento, se destacó la preocupación permanente que la magistrada ha mostrado por los asuntos gremiales y la formación de jueces, juezas y otros funcionarios públicos. En este sentido cabe destacar que, en su momento, trabajó junto a la Asociación Nacional de Magistrados para crear un órgano independiente que preparase a quienes ejercerían la judicatura. Este esfuerzo colectivo culminó con la creación de la Academia Judicial en 1994, institución que hasta fecha está a cargo de la formación y  capacitación de jueces y juezas.  

Además, se la definió como una jueza independiente, pero a la vez con conciencia de la realidad que está viviendo el país. Asimismo, se relevó la calidad y prolijidad de sus sentencias y el buen desempeño de sus labores administrativas, calificándose a la ministra como “una mujer que reúne sobradamente los requisitos para integrarse al Máximo Tribunal, tanto por sus sentencias como por su posición de liderazgo”.

Por su parte, la ministra, en la presentación que realizó durante el proceso ante el Senado, explicitó que el resguardo de los derechos de la niñez y adolescenciaserá un tema que tendrá especial énfasis en su gestión. Además, en materia de justicia penal, destacó la necesidad de implementar un sistema de jueces de ejecución de penas. También se refirió a los aspectos claves para el Poder Judicial en el proceso constituyente, al rol proactivo que deberá ejercer la Corte Suprema a fin de evitar que los retrasos que se han generado a raíz de la pandemia entorpezcan el acceso a la justicia, entre otras materias (al respecto puede consultarse: http://decs.pjud.cl/acuerdo-unanime-en-comision-de-constitucion-para-que-se-apruebe-la-nominacion-de-la-ministra-maria-teresa-letelier-como-nueva-integrante-de-la-corte-suprema/).

Para mayores detalles, la sesión completa puede revisarse en el siguiente link: https://sesiones.senado.cl/#1622057660