Por segundo año consecutivo se realizó en dependencias del Palacio de Tribunales, el Segundo Seminario de Justicia de Familia de la Corte Suprema, instancia destinada al intercambio de experiencias y al análisis de los fenómenos que experimentan las familias y cómo ello impacta en el tratamiento que el sistema de justicia, especialmente los tribunales, les brindan; cuestión que simultáneamente va modelando la adaptación del derecho de familia a las nuevas realidades experimentadas por la ciudadanía.

En esta oportunidad, en la instancia participaron invitados nacionales e internacionales, pertenecientes a la academia y a la judicatura, con el fin de analizar algunos fenómenos relevantes para nuestro país.

Así, en el primer panel referido a “Nuevos tipos de familia: cómo el derecho y la justicia se ajustan a esta nueva realidad”, moderado por la Ministra Sra. Rosa Maria Maggi, las expositoras abordaron la tensión que se produce entre el reconocimiento normativo tradicional de la familia y sus instituciones, frente a las necesidades sociales y a los cambios culturales que experimenta el mundo, donde observamos cómo el dinamismo cultural impacta o permea las instituciones jurídicas vigentes. Así, la ponencia de la académica argentina Eleonora Lamm se refirió a la “Diversidad familiar y Derechos humanos en el marco Interamericano” y la académica de la Universidad Austral, Susan Turner, efectuó una ponencia sobre «El valor jurídico del trabajo doméstico asumido por uno de los cónyuges o convivientes civiles”.

El segundo bloque del seminario, moderado por la Ministra de la Corte de Apelaciones, Maritza Villadangos, estuvo dedicado al análisis en materia de ejecución en el procedimiento judicial de familia, lo cual se efectuó a través de la ponencia de las magistradas de los Tribunales de Familia de Santiago, Paz Pérez y Claudia Reyes, denominada «¿Cuál es el problema del cumplimiento de los Tribunales de Familia de Santiago?». En la oportunidad la audiencia tuvo la posibilidad de conocer los principales problemas y desafíos que para nuestra institución se plantean en materia de cumplimiento.

En el tercer panel se analizó la evolución que ha experimentado a nivel nacional y comparado, la forma de enfrentar un problema derivado de la existencia de familias internacionales respecto a la crianza y cuidado de los hijos e hijas, ante eventuales rupturas. Denominado “Restitución Internacional de Niños, Niñas y Adolescentes”, y moderado por Leonor Etcheberry, académica de la Universidad Diego Portales y abogada Integrante de la Corte Suprema, participaron en dicho panel sr. Eduardo Cavalli, Ministro de Tribunal de Apelaciones de Familia de Uruguay, con la ponencia «Experiencia uruguaya en la restitución internacional de niños, niñas y adolescentes», y el sr. Juan Francisco Zarricueta quien expuso en relación a la “Aplicación del convenio de La Haya de 1980 en Chile: evolución jurisprudencial y nuevos desafíos”.

Finalmente, en el último bloque pudimos conocer y analizar la situación del acceso a la justicia de familia de las personas migrantes, donde se evidencia cómo las diferencias culturales y la situación particular en que se encuentran, pueden tener consecuencias para la vida y las posibilidades de las familias que desde otras regiones de Latinoamérica, se están asentando en nuestro país. Particularmente en el panel referido a acceso la Justicia de Familia para personas Migrantes, que fue moderado por la Ministra Sra. Andrea Muñoz Sanchez, la Presidenta de la Corte de Apelaciones de Antofagasta, Ministra Sra. Jasna Pavlic, se refirió a la situación de las familias migrantes que se asientan en el norte de Chile, refiriéndose particularmente a la jurisdicción de la Corte de Apelaciones de Antofagasta; mientras que la académica de la Universidad Alberto Hurtado, Macarena Rodriguez, se refirió a la situación en general de cómo nuestro ordenamiento jurídico entrega protección y amparo a la situación en que se encuentran las familias migrantes en nuestro país.

En definitiva, el seminario se transformó en una instancia enriquecedora de intercambio de ideas, enmarcada en el afán de la Corte Suprema de Justicia de contribuir a la construcción del pensamiento crítico que permita adaptar el derecho de familia a los cambios y a las nuevas realidades que ésta experimenta; y asimismo, a mejorar el servicio de justicia que el Poder Judicial brinda a las familias que conviven en nuestro país.