En cuanto a los efectos generales de aplicación de la ley y a los objetivos preventivos que esta se planteó, llama la atención el descenso, durante el periodo analizado en este artículo, en los ingresos de los delitos más graves (conducción en estado de ebriedad con resultado de lesiones graves gravísimas o muerte), comportamiento en el que se podría indagar a través de estudios representativos para poder establecer si efectivamente hubo un cambio de conducta por parte de las personas.

El consumo de alcohol disminuye la capacidad de los conductores de vehículos motorizados, lo que genera peligros por las consecuencias que puede tener un error mientras conducen. Víctima de ello fue Emilia, una niña de 9 meses que falleció como resultado del choque del auto en el que viajaba junto a sus padres, con un conductor en estado de ebriedad. Producto de este hecho, junto a campañas comunicacionales y la presión social, se dictó la Ley N° 20.770 que modifica la ley del tránsito, en lo que se refiere al delito de manejo en estado de ebriedad, causando lesiones graves, gravísimas o con resultado de muerte.

El presente artículo analiza el contenido de las modificaciones introducidas por esta ley, junto con presentar una revisión jurisprudencial de su aplicación en los tribunales superiores del país. Finalmente, se incluye un análisis estadístico descriptivo de causas conocidas por tribunales de primera instancia relativas a esta ley.

[Este artículo se ha elaborado en el contexto de las metas de desempeño colectivo 2018 del Poder Judicial]