“Hace tan solo dos décadas, en el año 2000”, recordó el presidente del máximo tribunal, “la Corte Suprema estaba integrada únicamente por hombres”, subrayando que este nombramiento “debe ser celebrado, pues representa un indudable avance, reduciendo la brecha de género de nuestro tribunal”.

El Pleno de la Corte Suprema se reunió este 14 de octubre de 2020, en forma semipresencial, para recibir el juramento de su nueva integrante, la ministra Adelita Ravanales Arriagada, quien ocupará el cargo que dejó vacante por cumplir la edad máxima legal el distinguido ex ministro, Hugo Dolmestch Urra.

De este modo, Adelita Ravanales se inscribe como la duodécima mujer que, en la historia de Chile, alcanza el cargo de ministra titular de la Corte Suprema; siendo la octava ministra en ejercicio del tribunal, sumándose a las hoy juezas Rosa María Maggi, Rosa Egnem, María Eugenia Sandoval, Gloria Ana Chevesich, Andrea Muñoz, Ángela Vivanco y María Angélica Repetto.

La ceremonia, encabezada por el presidente del máximo tribunal, Guillermo Silva Gundelach, se realizó en el Salón de Honor del Palacio de Tribunales, compareciendo hasta éste un número acotado de personas, compatible con el distanciamiento físico. Entre ellos se cuentan el Ministro de Justicia, Hernán Larraín, los ministros de la Corte Juan Fuentes y Ángela Vivanco, además de algunos familiares e invitados especiales, contando la actividad con el resto del Pleno y más de 200 personas conectadas a través de la aplicación Zoom.

En su discurso de bienvenida, el presidente Silva analizó el delicado escenario sanitario e institucional que vive el país, afirmando que “la Ministra Ravanales asume su cargo en una época marcada por grandes desafíos y responsabilidades, en el contexto de un cambio social sin precedentes, un proceso constituyente de eventual aplicación y un escenario pandémico que nos pone a prueba de un modo extremo”.

Asimismo, la máxima autoridad judicial valoró el nombramiento como un “indudable avance” en materia de equidad de género, recordando que “hace tan solo dos décadas, en el año 2000, la Corte Suprema estaba integrada únicamente por hombres. En ese entonces, la brecha de género era del 100%, pues no existían ministras mujeres”. En ese sentido, celebró la incorporación de la ministra Ravanales, ya que de ese modo el máximo tribunal se conforma por 8 ministras y 12 ministros, reduciendo la brecha de género a un 20%. Cabe indicar que la Corte Suprema se compone de 21 jueces, encontrándose aún vacante el cargo que dejara el ex ministro Lamberto Cisterna, el pasado 1 de abril, al cumplir los 75 años de edad.

Por último, el presidente Silva felicitó también a su nueva par, por ser el día de su cumpleaños, señalando que esta fecha “será doble e indudablemente significativa en su historia personal, coincidiendo el día de su nacimiento, con aquel en que su carrera profesional alcanza una consagración especial”.

La trayectoria de la jueza Ravanales

La nueva ministra de la Corte Suprema cursó estudios de Derecho en la Pontificia Universidad Católica, obteniendo el título de abogada en el año 1988. Ingresó a la carrera judicial en 1990, como secretaria del Juzgado de Letras de Mariquina. Luego, se desempeñó en distintos cargos en las jurisdicciones de Valdivia, Concepción y Santiago, siendo nombrada como relatora de la Corte de Apelaciones de Valdivia en 1991; y más tarde como jueza del 19° Juzgado Civil de Santiago en el año 2000; y como relatora de la Corte Suprema en febrero de 2002. Desde junio de 2007, ocupa el cargo de ministra de la Corte de Apelaciones de Santiago, donde presidió la tercera sala.

En forma paralela, la ministra Ravanales ha cumplido labores docentes en la Escuela de Carabineros y en las universidades Austral y Mayor. Asimismo, ha sido profesora y tutora en los programas de habilitación y formación de la Academia Judicial, donde destaca su participación en el Curso de Ética Judicial.